Entre los días 1 y 4 de octubre se celebran en todo el mundo las “Cien horas de Astronomía”, convocada por la Unión Astronómica Internacional (IAU). En esos días, distintas instituciones de distintos países, organizan actividades de divulgación de la astronomía, como conferencias, talleres para niños y jóvenes, observaciones públicas del cielo, etc.
La Unión Astronómica Internacional siempre tuvo programas de divulgación y en el año 2009 celebró el Año Internacional de la Astronomía, para conmemorar los 400 años desde que Galileo Galilei usó por primera vez el telescopio para observar el cielo. De este evento participaron 148 países, entre ellos Argentina, organizando eventos locales, regionales y mundiales. Más de 800 millones de personas asistieron a estas actividades, transformándose en el evento más importante de divulgación de la ciencia.
Ante semejante éxito la Unión Astronómica Internacional creo la Oficina de Comunicación Pública de la Astronomía para coordinar actividades y dar apoyo a aquellos países que tienen poca actividad científica de astronomía y en algunos casos apoyo económico.
En el año 2019, organizó otro evento global para celebrar los 100 años de la creación de la IAU, que llamó “Cien años bajo el mismo cielo”.
En esta celebración, además de las actividades convencionales, se realizaron actividades como conciertos relacionados con el cielo, arte y astronomía y quizás el más importante y novedoso fue el de Astronomía para la Inclusión, que fueron actividades para personas con capacidades diferentes. De estas actividades también participó nuestro país, en Tucumán se hizo una muestra de Astronomía para personas ciegas y disminuidos visuales.
¿Cuál es la importancia de comunicar públicamente la astronomía y las otras ciencias?
Se divulgan la actividades científicas para que la gente sepa en qué trabajan los científicos, cuales son los avances de la ciencia y en qué les puede ayudar en su vida cotidiana. Pero también es la única forma en que los jóvenes pueden saber cómo trabajan los profesionales de distintas área. Por ejemplo, muy poco se sabe sobre cómo trabajan los físicos, los astrónomos o los químicos. Es una manera de despertar vocaciones entre los jóvenes.
Quizás la Astronomía sea una de las ciencias que más se da a conocer. Los grandes observatorios tienen sus oficinas de divulgación y tiene una ventaja, que son las imágenes de los telescopios, que muchas veces son impactantes.
La divulgación de la ciencia no es una actividad nueva. Hace 400 años Galileo ponía sus telescopios en las plazas de Florencia y Venecia para que la gente pudiese ver el cielo cómo él lo veía. Quizás fue el primer divulgador de la ciencia.
Muchos científicos hacen divulgación tradicional, como Stephen Hawkins, Martin Gardner y Richard Dawkins y otros a través de la ciencia ficción como Isaac Azimov.
Carl Sagan merece una mención aparte. Con su serie televisiva Cosmos y sus libros llegaron a una cantidad muy grande de personas. Cuando se comenzó a emitir la serie Cosmos hubo más inscriptos en la carreras de astronomía de todo el mundo. Sagan también fue uno de los propulsores del proyecto SETI de búsqueda de vida extraterrestre y creó el SETI AT HOME, en el que cualquier persona que tuviese una computadora y una conexión a Internet podía participar. La computadora analizaba datos cuando no se usaba. Una idea novedosa que hizo que el proyecto SETI tenga un enorme tiempo de procesamiento de datos.
Hacer divulgación no es fácil porque hay que llevar cosas que son muy complejas a un lenguaje que pueda ser entendido por la gente común y que sea comunicado de una manera correcta. Se necesita preparación de los contenidos y ser un buen comunicador, especialmente cuando la divulgación es a través de conferencias, radio o televisión.